Escuchando High Hopes, el nuevo disco de Bruce Springsteen

Gracias a algún despistado de Amazon en Estados Unidos, la pasada semana se puso a la venta durante unas pocas horas el nuevo disco de Bruce Springsteen, High Hopes. Aunque lo retiraron de la venta en cuanto pudieron, hubo muchos que lo pudieron comprar… y actualmente se puede encontrar fácilmente en muchas páginas de internet.

No tengo cargo de conciencia por haberlo descargado, ya que el próximo día 14 de enero, cuando salga a la venta, iré a comprarlo, como suponéis. Es más, lo tengo ya comprado en iTunes, así que se bajará el solito a mi ordenador en pocos días…

Ahora acabo de escucharlo un par de veces, un poco por encima, sin prestar mucha atención, pero ya me atrevo a lanzar las primeras impresiones…

En general, no me parece un disco imprescindible en la carrera de Bruce. Desde el momento en que es una mezcla de cosas, de canciones descartadas previamente, de covers, de canciones que conocemos en directo pero ahora grabadas en estudio… se convierte en algo sin la solidez de discos anteriores, que tenían un denominador común.

La mayor pega que le pongo es, parafraseando al fan inglés de Springsteen & I: canciones demasiado largas. Las que ya conocemos de los conciertos, están grabadas tal y como las tocan en directo… y pienso que se hace un poco largo. Una vez en el escenario, está muy bien que continúen, que arranquen de nuevo, que prolonguen los temas lo que quieran, pero en la frialdad de una grabación de estudio, debería limitarse a lo potente y concreto. Esta misma impresión la tuve cuando escuché la nueva versión de la canción que da título al disco, High Hopes.

Sobre la producción del disco, no tengo mucho conocimiento como para opinar con acierto. Pero sí diré que, a veces, me molestan un poco los excesos de artificio… como también me pasaba, en algún momento, en el disco anterior producido por Ron Aniello.

Por ejemplo, no entiendo la distorsión que tiene al principio de Down in the Hole… y mucho menos el cambio en mitad de una frase…

Pero bueno, aún así me gusta mucho escuchar cosas nuevas, las que son… Además, “Bruce es un verbo”, como decía algún libro que leí una vez, en referencia a que Bruce es acción, es directo, es concierto…

Y así como muchas de las canciones del Wrecking Ball ganaron muchísimo con la interpretación en vivo, estoy seguro que pasará lo mismo con éstas del High Hopes.

Al menos servirá para refrescar el repertorio… y aunque, en principio no me muera por escuchar ninguna de éstas, también servirá para que Bruce mire al pasado y saque algún conejo de la chistera… Igual que hemos podido disfrutar esta gira de canciones como E Street Shuffle, Drive all night, Streets of fire… y otras muchas joyas olvidadas, quizá al volver a la carretera con estos temas nuevos, también se refresque el repertorio de las antiguas.

Y ahora un rápido repaso, insisto, de primeras impresiones:

High Hopes (4’55”), ya comentada y escuchada muchas veces. Mucho mejor que la versión de 1996. Larga, para mí. No hay necesidad de volver a arrancarla. Me gusta y me gustará escucharla en directo.

Harry’s Place (4’03”). Me daba miedo, después de saber que es un outtake del The Rising, pero bien. No me la esperaba así. Es rollo Murder Incorporated mezclado con Los Soprano o The Wire… Pinta muy bien para sustituir Murder o Youngstown…

American Skin (41 shots) (7’22”). Ya muy conocida en su versión en directo del Live in New York City, grabada en el Madison Square Garden en el final de la gira del 2000. No me aporta mucho esta versión de estudio, la verdad. Las guitarras bien… pero ya se me estaba haciendo larga en las interpretaciones durante la gira Wrecking Ball, creo que es más larga que la del 2000… y si en un concierto cuela, en la versión de estudio, me sobra la última parte.

Just like fire would (3’52). De las más cortas del disco. Me gusta mucho, de las mejores y más animadas… Lástima que sea un cover de The Saints, un grupo australiano que la publicó en 1986. Que no pasa nada por hacer cover, de hecho High Hopes también lo es… pero bueno…

Down in the Hole (4’56”). Esta canción en directo va a ser brutal… En la línea del disco Wrecking Ball, con toques de Jack Of All Trades, This Depression o incluso Rocky Ground… Lo malo de esta versión es la distorsión de la voz. No entiendo por qué la tiene, por qué se la quitan en el minuto cuarenta de canción… y sobre todo, porqué lo hacen de la manera en que lo hacen. Seguro que esto en los conciertos no pasa.

Heaven’s Wall (3’47”). Nadie va a conocer esta canción con su título… todo el mundo va a decir “la de Raise your hand”… Otra que en directo puede estar muy bien, animada y tal… Aquí chirría el inicio, los coros extraños esos… pero por lo demás, va a ir bien. No muy larga y cañera. Mola.

Frankie Fell in Love (2’45”). Cortita… no tenía necesidad de más, la verdad… En la línea de canciones desenfadas que últimamente aparecen por los discos de Bruce… Girls in their summer clothes y así… Buena y breve, dos veces buena. No pasará a la historia de la música, pero para hacer algún cambio en el set list viene muy bien.

This is your sword (2’49”). Otra que no se alarga mucho. Está bien… Cargada hasta arriba de todos los toques celtas, folk americano… tipo Seeger Sessions o alguna de las del Wrecking Ball. Puede sustituir a American Land perfectamente en los finales de concierto. Tiene ese sonido característico irlandés que lo hace muy pegadizo. Aunque también tiene un arranque a falta de treinta segundos, que seguro que en el concierto funciona bien, pero aquí se lo podía haber ahorrado… Quizá no quería una canción de dos minutos veinte.

Hunter of invisible game (4’39”). Seguimos con los violines, aunque en otra onda… Más tipo vals… Habrá que prestar atención a la letra, que tiene pinta de estar plagadita de referencias religiosas. Buen tema, sin muchos adornos.

The Ghost of Tom Joad (7’29). La misma versión que conocíamos de los directos, pero ahora en estudio. Más cuidada de efectos, con las cuerdas… Aunque lo importante de aquí son los solos de guitarras, especialmente para lucimiento de Tom Morello, musa e inspiración de Bruce para este disco. Ya he dicho varias veces, incluso aquí en el blog, que me encantaría ver alguna vez en directo esta versión de The Ghost of Tom Joad, con Morello en el escenario… pero ahora que la oigo en un disco de estudio, me chirría un poco que comparta tanto protagonismo. De hecho, en esta canción canta la parte que cantaba en los directos… ¡Tiene el honor de ser el único que ha hecho una primera voz en un disco de Bruce Springsteen! No había caído en la cuenta hasta que hoy me lo han hecho ver en un email… y es verdad. Quizá es demasiado…

The Wall (4’14). La habíamos oído también en algún directo, aunque muy poco tocada. Un temazo, la balada acústica que faltaba hasta ahora en este disco… Podría encajar en el Devils and Dust o en cualquiera de las apariciones de Bruce en actos benéficos en favor de los veteranos de Vietnam, ya que está inspirada en una visita que hizo con Patty al Vietnam War Memorial, donde están los nombres de todos los soldados americanos fallecidos, incluidos varios amigos de Bruce, como el batería de su primera banda.

Dream Baby Dream (5’00”). Ya presentada en esta nueva versión, con los arreglos distintos de los que hacía al final de la gira Devils and Dust. Esta versión de una canción del grupo neoyorkino Suicide siempre me ha enganchado… puede ser que con el tiempo se haga larga, no lo sé… pero de momento me gusta mucho y me parece un gran final del disco, después de The Wall… aunque como decía uno, ¿por qué matarse tanto pensando el orden de las canciones, cuando al final todos las escuchamos aleatoriamente en cualquier orden?

En fin… todo esto tras las primeras escuchas del disco… ahora a dejarlo madurar… a escucharlo muchas veces más… a prestar atención a las letras… ¡¡A comprarlo, lo primero!! Y luego… a la gira y a ver cómo cuadra todo esto en el escenario…

¡Ah! ¡Y feliz año 2014!

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