Working on a Dream: A Super Bowl Journal (Bruce Springsteen)

En este enlace podéis ver, de momento, el reportaje que emitió La 2 el pasado domingo sobre la Super Bowl.

Y aquí, podéis leer el texto publicado en la página web oficial sobre El Diario de la Super Bowl.

Y aquí empieza la transcripción:

BRUCE SPRINGSTEEN EN SU CARAVANA HACIENDO QUE PIENSA EL SET LIST QUE VA A TOCAR EN LA SUPER BOWL.

La Super Bowl… Mmmm… Nebraska… de ahí a The Ghost of Tom Joad… Recitar el Manifiesto Comunista… y romper directamente con Badlands.

¡Vale! Ya lo tengo… Contaré la historia de la banda. ¡Eso es!

SUENA 10TH AVENUE FREEZE-OUT.

Y luego mi historia. Mi historia.

SUENA BORN TO RUN.

Y de ahí a nuestra historia. Vale. Working on a Dream.

SUENA WORKING ON A DREAM.

Y de ahí… mmm…. El final de la historia.

SUENA GLORY DAYS.

Bruce Springsteen - Diario de la Super Bowl 01

Glory Days… Y ya está. Ese es todo el tiempo que tenemos… Y esta es la Super Bowl… 43. No me acuerdo mucho de los número romanos… Y… ¡Hecho!

IMÁGENES DE LA RUEDA DE PRENSA DE LA NFL PREVIA A LA SUPER BOWL.

¿Que quién decide las canciones? ¡El Jefe decide! ¡El Jefe decide lo que se toca! ¡Nadie más!

(Risas)

La gente puede sugerir, dar pistas. Suplicar, intentar convencer… Pero yo decido.

IMÁGENES DE LOS ENSAYOS PREVIOS Y DE BRUCE HACIENDO QUE JUEGA AL FOOTBALL.

Seis thunderbirds de las fuerzas aéreas rugen sobre nuestras cabezas. Parece que hayan pasado a pocos centímetros de la zona de backstage donde estamos y nos hubieran cortado a mí y a la entera E Street Band el pelo a cepillo.

Faltan veinte minutos y estoy sentado en mi caravana intentando decidir qué botas me pongo. Tengo un par de botas de cowboy que me quedan fenomenal, pero me preocupa un poco su estabilidad.

Bruce Springsteen - Diario de la Super Bowl 07

Hace un par de días ensayábamos con una lluvia enorme en el campo y, el escenario, se volvió tan resbaladizo como una pista de hielo. Casi no se podía estar de pie. Resbalaba tanto que me choqué contra Mike Colucci, nuestro cámara, mientras hacía el deslizamiento de rodillas. Gracias a la cámara no seguí resbalando hasta caer en la hierba empapada.

Cuando Jerry, el árbitro que aparece en Glory Days, hizo su aparición, entró corriendo y no pudo frenar. Hizo una de las caídas “hombre que pisa una cáscara de plátano” más dolorosamente perfectas que he visto nunca. Eso nos provocó a Steve, a mí y a toda la banda, una de las mayores risotadas nerviosas de nuestra vida, que duró todo camino de vuelta a las caravanas. (Unos pocos analgésicos y Jerry estuvo bien).

Bruce Springsteen - Diario de la Super Bowl 06

– ¡Si contrataras a un tío expresamente para que resbalara con una cáscara de plátano, seguro que no lo habría hecho mejor! ¿Se puede hacer mejor que eso?

– ¡Todo un profesional! ¡Una de las cosas más sorprendentes que he visto en toda mi vida!

Lo mejor va a ser que me ponga las botas de combate que llevo siempre. La punta redondeada me permitirá frenar mejor que la punta afilada de las botas de cowboy cuando me arrodille en la tarima.

Me pongo las botas con dos plantillas para hacerlas lo más cómodas posible. Las abrocho fuerte en los tobillos y luego doy un par de pisotones fuertes en mi caravana. Me siento bien y agarrado al suelo.

Quince minutos… y, por cierto, estoy un poco nervioso.

No son los típicos nervios de antes de salir al escenario, ni las mariposas del estómago, ni la ansiedad de saber si el vestuario es el apropiado… Estoy hablando de la sensación de “cinco minutos para el desembarco en la playa”. Algo serio. “Señor no me dejes cagarla delante de cien millones de personas”. Una de las mayores audiencias de televisión desde que los dinosaurios poblaban la tierra…

Cinco o seis minutos… Me miro el pelo, me echo un spray que lo convierte, prácticamente, en hormigón y salgo por la puerta… Cazo al vuelo una sonrisa de Patti que ha sido mi mejor apoyo toda esta semana. La rodeo con el brazo y salimos fuera.

Nos llevan en un carro de golf hasta el túnel de entrada, justo al lado del campo. El problema es que hay miles de personas allí…

De repente una multitud nos rodea. Gritando, animándonos… ¡Son nuestros fans! Esta noche, también, nuestros constructores del escenario. Son “los voluntarios”. Han pasado dos semanas aquí, trabajando por la cara, un día tras otro. Constuyendo y demontando piezas del escenario una y otra vez. Teóricamente hasta unirlas con una precisión militar. ¡Ahora va en serio! Espero que lo consigan porque, mientras nos escoltan hacia el campo, con las luces del estadio totalmente encendidas, el rugido ensordecedor de 70.000 fanáticos del fútbol americano atronando en nuestros oídos, allí no hay nada…

Nada. No hay sonido, ni luces, ni instrumentos, ni escenario… Nada excepto el inhóspito césped verde brillantemente iluminado…

Tampa Bay

De repente, un ejército de hormigas aparece por todas partes, como salidos de la nada… Cada uno despliega una pieza de nuestra línea vital… Nuestra tierra en el campo. ¡Ha llegado la caballería!

Lo que en un día de concierto nos lleva ocho horas, aquí se hace en cinco minutos… ¡Increíble! Todo nuestro mundo está ahí… o eso esperamos.

Nos reunimos a pocos pasos del escenario. Formamos un círculo. Unimos nuestras manos. Digo unas palabras ahogadas por la multitud y todos sonreímos.

He estado en muchas situaciones límite como ésta, pero ninguna exactamente como ésta… Es estresante, pero nuestra banda está acostumbrada… Estamos a punto de empezar y como guerreros felices subimos al escenario.

El responsable del escenario de la NFL me da la señal de tres minutos… dos minutos… un minuto.

Hay un tío dando saltos por ahí, arriba y abajo, por las distintas partes del escenario para conseguir asentarlas uniformemente en el campo de hierba. No las tengo todas conmigo…

Treinta segundos… Siguen probando la megafonía y los equipos… ¡Eso es apurar!

Las luces del estadio se apagan. La multitud estalla y la batería de Max arranca con “10th Avenue”. Veo la silueta de Clarence y mía con luz blanca durante un momento. Choco la palma con la de C y estoy en movimiento… Lanzo mi guitarra en un amplio movimiento para que Kevin, mi técnico de guitarras, la coja.

“Señoras y señores, durante los próximos doce minutos, vamos a llevar la fuerza y el poder inigualable de la E Street Band a sus cómodos hogares. Así que, ¡aparten el plato de guacamole! ¡Pongan los fingers de pollo en el suelo! ¡Y suban el volúmen de la televisión toooodo lo alto que puedan! Porque, naturalmente, sólo hay una cosa que quiero saber… ¿Hay alguien vivo ahí afuera?”

Bruce Springsteen - Diario de la Super Bowl 04

RUEDA DE PRENSA DE LA NFL. 4 DÍAS ANTES.
TODA LA E STREET BAND

Rueda de Prensa NFL

BRUCE: Bueno, eh… Quiero saludar a todo el mundo. Me encanta que estéis aquí. Si va a haber muchas preguntas sobre fútbol americano, probablemente vaya a ser la rueda de prensa más corta de vuestras vidas.

PREGUNTA: Los fans de la NFL que también lo son de Bruce, han oído siempre que ibas a tocar en la Superbowl. Era un rumor que se repetía año tras año… No sé cómo de cerca habéis estado y estoy seguro de que os han invitado en otras ocasiones. ¿Por qué este año?

BRUCE: Bueno, hemos hecho tres discos seguidos que, en mi opinión, son fabulosos. Creo que éste es el mejor de los tres y creo en la música que estamos haciendo AHORA. Creo que es raro que las bandas con tantos años como la nuestra, sigan en el estudio, componiendo y grabando tan bien como creo que lo hacemos nosotros y creo que eso es importante para mí porque el trabajo es importante para mí. Me gusta mi trabajo.

PREGUNTA: Una de las cosas que más me gusta de veros en directo es ver cómo sudáis sangre en el escenario… Dos horas y media, tres horas… mostrando tanta energía… ¿Cómo se resume la experiencia Springsteen en quince o dieciseis minutos o algo así?

BRUCE: La idea del espectáculo es la siguiente. Imagina que vas al Meadowlands o a otro sitio donde tocamos… y te pierdes por el camino. Mierda, el concierto está empezando… Entras en un bar a preguntar y mientras estás allí, atracan el bar. Tardas 45 minutos en salir y cuando vuelves a la salida de la autopista que te saltaste y te vuelves a perder… Así que llegas al estadio cuando llevamos dos horas y cuarenta y ocho minutos tocado… ¡Eso es lo que vas a ver!

I
ENSAYOS DÍAS PREVIOS.

Bruce Springsteen - Diario de la Super Bowl 02

¿Habéis practicado? ¿Estáis preparados?

Esta es la primera vez que la E Street Band ve fuegos artificiales. ¿De dónde salen? Para que yo lo sepa… Joder que susto me han dado. ¿De dónde salen? No es desde el escenario ¿verdad? ¿Lo sabéis vosotros? ¿De detrás? ¡Oh, Dios mío…!

Antes de salir me preocupan sobre todo dos cosas:

Una. que fuese mal que estuviese fuera de mi control… Pero esa desapareció completamente antes de subir al escenario. Esta noche nuestro destino está en manos de muchos, así que no tiene sentido preocuparse cuando no se puede hacer nada.

Dos. Me preocupaba encontrarme fuera de mí mismo y no viviendo el momento. Mi viejo amigo Peter Wolf dijo una vez: “Lo más raro que puedes hacer en el escenario es ponerte a pensar qué estás haciendo”. Y es verdad. Observarte desde lejos mientras te estás esforzando porque un momento cobre vida es una experiencia muy desagradable. Me ha pasado más de una vez. Es un problema existencial y, desafortunadamente, a mí me ha tocado la china. No significa que el concierto vaya a ser malo. Puede ser espectacular, pero significa que va a llevar tiempo conseguirlo… y desgraciadamente no tenemos mucho esta noche.

Cuando me pasa hago lo que sea por romper esa sensación. Hacer trizas el set list, pedir el apoyo del público, cometer un error… Cualquier cosa para volver DENTRO. Para eso me pagan, para que esté AQUÍ y AHORA.

El poder, potencial y volumen de tu sentido de presente, es una premisa básica del Rock and Roll. Es el elemento esencial que mantiene la atención del público. Lo que da fuerza, volumen y autoridad a la noche. Da igual cómo llegues allí cada noche… Ese es el camino que eliges.

Bruce Springsteen - Diario de la Super Bowl 03

IMÁGENES DEL HALFTIME SHOW.

¿Hay alguien vivo ahí afuera? Más vale…

Si estuvieses aquí a mi lado no tendrías ninguna duda al respecto. Me siento como si me hubiesen inyectado adrenalina directamente en el corazón.

Estoy encima del piano… ¡Bien por las botas!

Ahora abajo. Uno, dos, tres…

Caigo de rodillas delante del micrófono y me echo hacia atrás hasta quedar casi tumbado en el escenario. Cierro los ojos un momento y, cuando los vuelvo a abrir, no veo nada salvo el cielo nocturno. No hay banda, ni multitud ni estadio… Oigo y siento todo como un gran estruendo que me rodea… pero con la espalda casi pegada al escenario no veo nada, salvo el precioso cielo de la noche ribeteado por los miles de soles del estadio. Respiro profundamente varias veces y recupero la calma. Y entonces me siento, profunda y felizmente, DENTRO.

Desde nuestros comienzos, en la banda hemos tenido la ambición de tocar para todo el mundo. Hemos conseguido muchas cosas, pero no ésa. Nuestro público sigue siendo tribal… es decir, predominantemente blanco. Alguna vez, como en un concierto inaugural, en una campaña política o en una gira por África en 1988… y especialmente en Cleveland con el Presidente Obama, he mirado afuera y he cantado Promised Land al público para el que de verdad iba dirigida: jóvenes, viejos, negros, blancos, marrones… de todas las clases sociales y de todas las religiones.

Para ellos canto hoy. Hoy tocamos para todo el mundo. Me pongo de pie delante del micrófono y miro el mundo, este mundo, mi mundo. Un mundo en el que está todo el mundo en este estadio. La multitud, la banda, mis mejores amigos, mi mujer… Todo eso aparece precipitadamente antes mis ojos. It’s teardrops on the city…

Durante Tenth Avenue cuento la historia de mi banda… y otras cosas… “When the change was made uptown”… Vamos a toda velocidad. Me lanzo sobre las rodillas. Demasiada adrenalina. Un poco tarde, mucha velocidad… Allá voy y Boom!! Me choco contra la cámara. El objetivo está en mi pecho y tengo una pierna fuera del escenario. Me apoyo en su cámara para volver hacia atrás y “say it, say it, say it, say it…” BLAM! BORN TO RUN…Mi historia.

Siento explotar detrás de mí algo brillante y caliente… Había oído que iba a haber fuegos artificiales, pero nunca los vi. Sólo los que tengo dentro de mi cabeza.

Fireworks

Estoy sin respiración e intento recuperarla. Pero eso no va a pasar. Ya oigo a la gente cantar las últimas ocho líneas de Born to Run.

Desde ahí, directos a Working on a Dream. Vuestra historia… y la mía, espero.

Steve está a mi derecha, Patti a mi izquierda… Cruzamos una sonrisa y de repente, el maravilloso coro The Joyce Garrett Singers, que ya nos apoyó en Washington durante el concierto inaugural, está detrás de nosotros. Me giro para ver sus caras y oigo el sonido de sus voces… Working on a Dream… ¡Hecho!

Unos momentos después, ya vamos a Glory Days. ¡El final de la historia!

Una última fiesta impregnada de feliz fatalismo y de algunas risas, con mi viejo compañero Steve…

– Steve, ¡creo que es hora de irse!
– No, lo creo, tío…
– Te lo digo, nos estamos yendo a la prórroga…
– ¿Y qué?
– ¡Que nos van a pitar una falta!
– Yo no tengo ni idea de eso…
– ¡Es pérdida de tiempo! ¡Pérdida de tiempo!

Jerry, el árbitro, no se cae de culo esta vez. Nos tira la bandera amarilla de falta y en cuarenta segundos nos pasamos de tiempo… Retirada.

– Steve, entonces, ¿qué hora es?
– It’s Boooooss Time!!!!

– Fanáticos del fútbol… Uh, uh… Oh, Yeah!!!

– Steve, ¡vámonos de aquí!
– No… ¡Yo me quiero quedar un rato más!

Ahora todos estamos delante, formando una línea. Con el rabillo del ojo veo a los músicos de viento alzando sus instrumentos… Mi guitarra da vueltas alrededor de mi cuello y a la séptima vuelta…

– ¡¡¡Me voy a Disneyland!!!

Ya estoy en otro lugar… Más lejos y más divertido… Miro a mi alrededor. Estamos vivos, se ha terminado. Nos abrazamos y hacemos reverencias mientras el escenario se deshace bajo nuestros pies…

Bruce Springsteen - Diario de la Super Bowl 11

Vuelve el caos de vuelta a nuestras caravanas… Un brindis.

– ¡Vaya noche! No la olvidaré nunca… ¡Amor eterno! ¡Power! ¡Salud!

– He estado medio cardiaco todo el tiempo… ¡No puedo sentir nada de nada!

Nuestros familiares, amigos, Jon, George, Brendan, Barbara, with Don Mischer, Ricky Kirshner, Glenn Weiss, Charles Coplin, y Dick Ebersol, un magnífico equipo que lo ha hecho todo y el final de un buen partido de fútbol americano.

Bruce Springsteen - Diario de la Super Bowl 10

La teoría de la relatividad existe… En el escenario tu euforia está en proporción directa al vacío sobre el que estás bailando. Un espectáculo que yo siempre había visto con un poco de recelo y del que desconfiaba un poco, resultó tener un poder emocional sorprendente… y gran resonancia para mi banda y para mí. Fue un punto culminante. En cierto modo, un hito, y terminó siendo uno de los mejores espectáculos de nuestra vida profesional…

La NFL nos regaló una fiesta de aniversario… Mucho mejor de lo que nosotros hubiéramos organizado nunca… ¡Somos demasiado tiquismiquis! ¡Con fuegos artificiales y todo!

En el medio de su partido de fútbol americano, nos dejaron contar una parte de nuestra historia… Me gusta tocar durante varias horas y con esfuerzo… Pero esto fue un resumen de 35 años en 12 minutos. Impresionante. Empiezas aquí y terminas allá… y ya está. Ese es el tiempo en el que tienes que dar todo lo que tienes. Doce minutos, segundo arriba, segundo abajo.

Bruce Springsteen - Diario de la Super Bowl 08

La Super Bowl me va a ayudar a vender unos cuantos discos… y eso es lo que quería, porque quiero que la gente oiga dónde estamos hoy. Probablemente conseguiré algunos fans nuevos… y eso está muy bien.

La vida es cara aquí y me gusta ser rentable para mi compañía de discos y para los promotores de los conciertos. Pero lo verdaderamente importante es, que mi banda, sigue siendo una de las mejores en la tierra… y quiero que lo sepáis… y queremos enseñároslo… Porque podemos.

Super Bowl

Para las tres de la mañana ya estoy de vuelta en casa… Todo el mundo está profundamente dormido y bien arropado en la cama… Me siento en el porche ante un fuego, mirando de nuevo a ese cielo negro de la noche… Mientras mis oídos siguen resonando… Oh, sí… Todo está bien.

Bruce Springsteen Super Bowl Journal
Febrero de 2009

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