En la Cueva de El Soplao

En las vacaciones de 2015 estuve por Cantabria. Entre las cosas que visité fue la Cueva de El Soplao, un lugar realmente alucinante. En aquella ocasión hice la visita normal, la turística. Entras con el trencito, visitas las salas primeras totalmente acondicionadas… y alucinas.

El año pasado, visitando la Cueva del Viento, en Tenerife, nos hablaron de las mejores cuevas que se pueden visitar en mejor estado de conservación, entendiendo este término como “natural”.

La Cueva del Viento es una pasada. Es un tubo de lava y pasas por él tal y como se formó.

Vistas desde la cueva de El Soplao

La visita turística de la Cueva de El Soplao no es nada así. Está totalmente preparada, accesible incluso en silla de ruedas, con plataformas, iluminación, efectos de sonido… ¡todo lo contrario a como sería la cueva en su origen!

Foto: elsoplao.es

Pero… en El Soplao tienen otra visita, que la llaman de Aventura… y esa visita sí que es muy interesante (si quieres ver la cueva en estado natural).

La visita de “Aventura” son dos horas y media de tiempo, en el que recorres tres kilómetros (uno y medio de ida y de vuelta por el mismo sitio).

Te acompañan dos guías muy simpáticos que te van explicando todo sobre la cueva, sobre las estalacticas, estalagmitas y resto de espeleotemas que se puedan encontrar allí.

En la visita “Aventura” de la Cueva de El Soplao

No hay que preocuparse mucho por “las pintas”, ya que en el interior de la cueva todos vamos así… y te alumbras con la luz del frontal, que tampoco da para mucho.

El objetivo del mono, que me lo han preguntado, es sólo proteger tu ropa. Conviene ir abrigado, pero con una sudadera vale.

Lo que sí se nota muchísimo es cuando sales de “matrix” y cuando vuelves. El olor, la humedad, incluso la temperatura… cuando sales y entras de la zona acondicionada para la visita turística.

Os lo recomiendo, me gustó mucho.

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