70 días que no hubiera querido pasar

70 días que no hubiera querido pasar

Ya estoy de vuelta a casi todas las actividades… y retomar mi blog es una cosa más que estoy haciendo algo más de 70 días después.

No voy a entrar en detalles ahora, por diversos motivos, aunque sé que algún día no muy lejano tengo que hacer un post contando todo bien, porque como además he comprobado estos días, puede ser muy útil. Quizá un capítulo en un podcast… algo así haré.

Pero de momento se trata de hacer un post para cerrar esta etapa y poder volver con mis cositas de siempre…

Todo empezó el 27 de diciembre. Ahí el tiempo se paró. Estaba de vacaciones, así que tampoco afectó mucho a mi vida diaria… solo a mis actividades de ocio.

Edificios
Días grises de lluvia y nieve

La fase 1 empezó ese 27 de diciembre y se alargó hasta el 19 de enero. De sábado a lunes. Según como lo cuentes, 23 días.

En esos días todo siguió en pausa, aunque también me tocó volver a trabajar, conocer gente nueva con la que todavía mantengo contacto… y a otros que he perdido la pista… conocer cafeterías y restaurantes nuevos… y algún cambio de hábito en mi día a día.

La fase 2 se iba a desarrollar en la sierra de Madrid, así que estuve rápido y ágil para cambiar las ruedas, que las tenía un poco desgastadas…

Neumático viejo
Mis ruedas con casi 50.000 kilómetros

Y tuve buen ojo, porque a partir de ese 19 de enero hemos tenido un montón de días de intensas nevadas a cotas relativamente bajas en Madrid…

Nieve
Noches de quitar nieve…

Con las ruedas y mi experiencia conduciendo en nieve no he tenido problemas… o no he tenido más problemas añadidos al propio de la situación que estaba viviendo…

El entorno me decía que ir hasta allí cada día era una paliza… y es verdad, Cercedilla está lejos de Madrid… pero a mí me encanta conducir, me relaja… incluso en condiciones adversas de climatología…

Nieve
Entorno bonito, desde luego

Es que llevo toda la vida conduciendo… Aunque el carnet me lo saqué el 23 de septiembre de 1992, cuando tenía 18 años, dos meses y 15 días.

Conduciendo
Toda la vida al volante…

En esta fase dos he tenido muchas noches malas, muchos días de darle vueltas a todo mil veces… un amplio abanico de posibilidades que me han hecho sentir como que estoy en una centrifugadora que, a su vez, va montada en una montaña rusa…

La luna
Noches inciertas… pero con la luna ahí

La fase 2 se inició el 19 de enero y terminó el 10 de febrero, miércoles. Al día siguiente de haber terminado de grabar la tercera temporada de los programas prime de la noche… Otros 23 días.

Arco iris
Cuando tienes el camino claro, solo hay una opción

La fase 3 aclara muchas dudas. Es más, te deja solo una opción. La única, que no es buena ni mala, es la que hay que conseguir.

Aun así no fue un proceso corto, ni sencillo… y eso que fue todo bien y ágil.

La luna
Camino de la otra luna llena

Y 24 días después acabó la fase 3 y con todo lo malo… la tristeza queda, la pena… pero aunque duela, al acabarse esta fase se pone arreglo a todo lo que empezó el 27 de diciembre. Es cierto que han pasado estos 70 días, que hemos tenido que vivirlos y superarlos… pero también han sido útiles y he sacado muchos aprendizajes. Yo y mi entorno.

Tormenta
Como en The Promised Land

Ya vuelvo a casa, ya intento retomar mi vida, mis actividades, mis conocidos, mis cosas… Aunque como en la canción de The Promised Land, there’s a dark cloud rising from the desert floor…

Ese nubarrón que está ahí y que me va a acompañar en esta fase 4 en la que estoy ahora… ¿Habrá una fase 5? Ya lo veremos…

Se ve la sierra
Se ve la sierra

La vida sigue… nuevos planes, nuevos objetivos… y al menos se ve la sierra y los arbolitos se mueven un poco.

70 días que ojalá no hubiera tenido que pasar… o, mejor dicho, que no hubieran existido y todo siguiera igual que el 26 de diciembre.

70 días es mucho. Y no lo es tanto.

Pero ya está.

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