Un vídeo más de Cerler
El pasado 27-28 de febrero vino Carlos con nosotros a Cerler… y se trajo su GoPro…
Aquí unas imágenes que grabamos el domingo:
Cerler con Carlos from nachotv on Vimeo.
El pasado 27-28 de febrero vino Carlos con nosotros a Cerler… y se trajo su GoPro…
Aquí unas imágenes que grabamos el domingo:
Cerler con Carlos from nachotv on Vimeo.
Ya estamos en marzo, ya se han puesto a la venta las entradas de la gira europea The River Tour 2016 y todavía no he escrito nada al respecto, a pesar de que ya llevan 20 conciertos en Estados Unidos.
Yo llevo escuchados los siete primeros, con un grandísimo sonido. Al fin y al cabo son las descargas oficiales… aunque es verdad que los primeros salieron un poco regular, ya los están remezclando.
Pero bueno, ha llegado el momento de empezar a calentar de cara a la inminente gira…
Y la mejor manera es con dos grandes momentos, fuera del bloque The River.
Esta gira se caracteriza por tocar el The River entero, de principio a fin. Una vez que acaba, queda un margen de unas 12-14 canciones, que tampoco varían mucho, pero que es dónde puede pasar “lo sorprendente”.
Como las canciones que está eligiendo, ahora mismo, tampoco son tan sorprendentes, la sorpresa está en “el qué” pasa durante las canciones habituales.
Para mí, el mejor momento de los que he visto ha sido el de Tom England, un estudiante de La Salle, que pudo subir al escenario en St. Louis el pasado 6 de marzo. La historia, según cuenta Philly.com, empezó en el tour de 2014, cuando unos amigos suyos subieron a bailar en el momento Dancing in the Dark. Les pidió consejo sobre cómo podría subir él al escenario y le dijeron que fabricara un cartel suficientemente grande como para que Bruce lo leyera… y se hizo uno que decía “¿Puedo trabajar en la autopista con la E Street Band?”, en referencia a la canción Working on the Highway.
FOTO: PHILLY.COM
Estaba cerca del escenario y en cuanto terminó de tocar The River, sacó el cartel. Dice que vio que lo leía y le preguntó que si sabía tocar la guitarra, en qué clave estaba Working on the Highway. Le contestó que en C (do). Bruce se giró a la banda para confirmar ese dato y lo siguiente que recuerda es que estaba con la guitarra acústica en sus manos y viviendo uno de los momentos más especiales que, seguramente, tendrá.
Working on the Highway from Riaan Moolman on Vimeo.
Otro momento emocionante fue en St. Paul, el 29 de febrero, cuando sacó a bailar en Dancing in the Dark a Jeanie, una señora de 91 años que ha estado en más de doscientos conciertos de Bruce, seguún dicen…
En fin, iremos viendo más y más cosas curiosas hasta que la gira The River llegue a Europa, a Barcelona, el 14 de mayo.
Hoy ha habido unos momentos muy divertidos en La Ruleta…
Como ha explicado Jorge, y como todo el mundo puede entender, La Ruleta de la Suerte no es un programa con un gran presupuesto de premios… ¡Ojo!, ¡Que no está nada mal! A día de hoy llevamos dados más de once millones de euros en premios, casi doce millones.
Quizá otros concursos acumulan mucho dinero en grandes botes, pero porque día a día no reparten casi nada… Nuestros tres concursantes de cada día se llevan su buen dinero… y al final eso suma mucho.
Pero lo cierto es que cuando se encadenan varios premios elevados, la caja del dinero de los premios se pone a temblar. Y no hay nada que hacer porque, como su nombre indica, La Ruleta de la Suerte tiene muchísimo de suerte. Ya puedes hacer lo que quieras, que un gajo de mil, una doble letra, un por dos… eso no hay quien lo pare.
¿Y qué pasa cuando estás en manos de la suerte? No te queda otra que recurrir a los talismanes… Y hoy ha habido un momento muy divertido, en relación con “el reno” de La Ruleta.
El gran momento de Bea. from La Ruleta de la Suerte on Vimeo.
Pero no sólo la concursante Bea se ha llevado ese pastizal… es que, en el mismo programa, David ha tenido también un buen momento:
El bote de David from La Ruleta de la Suerte on Vimeo.
Las miradas a cámara de Jorge lo dicen todo… En fin, ¡ha sido muy divertido!
El Cogulla es una de las pistas más emblemáticas de Cerler, al menos para mí, con todo mi respeto por El Gallinero.
Es una pista larga, con distintas pendientes, ancha… perfecta para entrenar. Y sí, el telesilla es muy lento, pero eso hace que cuando bajas, haya la cantidad de gente justa en la pista.
En esta pista he vivido un montón de cosas… he hecho muchos cursos y he aprendido un montón…
Es LA pista.
El anterior fin de semana, Carlos me grabó bajándola. ¿Te vienes?
Bajada del Cogulla from nachotv on Vimeo.
Este año llevo esquiados 22 días, de los cuales 21 han sido en Cerler.
Muchos viajes, pero es algo que vale la pena. Despertarte cada mañana con estas vistas es todo un espectáculo.
Nevando en Cerler from nachotv on Vimeo.
Además, gracias a las nevadas de los últimos días, hemos podido esquiar en todo tipo de nieves. El sábado 27 de febrero, por ejemplo, una nieve polvo de una calidad que ya quisieran en Canadá…
Esquiar bajo una nevada from nachotv on Vimeo.
Carol Kaelson es la fotógrafa que está en el plató durante las grabaciones de Jeopardy! y de Wheel of Fortune. Ella nos tomó algunas fotografías durante nuestra visita. Ahora puedo mostrar algunas:
Aquí otra foto del grupo, esta vez en el plató de Wheel of Fortune.
Ésta con la ruleta americana:
Y ya unos cuantos días después, tras recibir un gajo auténtico de la ruleta americana, que va a ir directo a formar parte de mi pequeño “museo” de La Ruleta.
He hecho un vídeo en el que muestro mi viaje a Los Ángeles con planos de un segundo de duración.
Un viaje en el que me lo he pasado muy bien y he disfrutado mucho.
Aquí está:
Viaje a Los Ángeles – Febrero 2016 from nachotv on Vimeo.
Y aquí podéis ir a ver las fotos y la narración de cada día:
Mi viaje a Los Ángeles, día 1.
Mi viaje a Los Ángeles, día 2.
Mi viaje a Los Ángeles, día 3.
Mi viaje a Los Ángeles, día 4.
Mi viaje a Los Ángeles, día 5.
Último día… ya tocaba pensar en volver. Pero primero teníamos que aprovechar la mañana del domingo en Los Ángeles.
Las playas, aunque muy apetecibles por el tiempo que estábamos teniendo, descartadas. No era plan de aforntar un vuelo de muchas horas con arena por el cuerpo… 😉
Así que optamos por un plan más tranquilo: museos.
Empezamos en el LACMA (Los Ángeles County Museum of Art). En él se encuentran obras de variadas épocas y lugares del mundo.

Desde arte japonés, islámico… hasta video arte en otros edificios.
La mañana era larga y al lado del LACMA está el Petersen Automotive Museum… allí fuimos también.

Un museo que exhibe coches de todo tipo en la historia de la automoción… aunque más que históricos -por pioneros- lo hace por otros criterios, como lujosos, conocidos, difícil de ver…
También, por ejemplo, puedes ver la furgoneta de la película Pequeña Miss Sunshine:
El coche de Walter White…
O el Aston Martin de la película Spectre.
Rayo McQueen, de la película de dibujos animados Cars, ha cobrado vida en el Petersen…

Aunque, para mí, el Aston Martin DB5 de Goldfinger, siempre es el que más llama la atención:

Mucho calor en Los Ángeles la primera semana de febrero… ni una nube en un cielo azul intenso… y algo muy llamativo: ¡se veía cielo!
No tenías la sensación de estar en una “ciudad”…

Un viaje genial. Nos salió todo perfecto. Aprendí mucho, disfruté enormemente de todas las experiencias… y muy variado. Trabajo, ocio, turismo…
Había llegado la hora de vuelta a Madrid… Aunque todavía teníamos una sorpresa más: ¡Cameron Díaz en nuestro avión! Claro, nos faltaba ver a alguna superestrella de Hollywood, con todos nuestros respetos a Pat y Vanna.

Muchas horas después y con la sensación de que me hubieran robado un día, desde el avión vi Cotos de Monterrey, Venturada y el embalse de Pedrezuela…

Ya estábamos en Madrid. Fin de la aventura.
Ya llegó el sábado, ya no teníamos compromisos laborales… así que llegó la hora de las visitas turísticas. Para tal menester, contratamos el servicio de WeloveLA.
El servicio consiste en unos tours privados, con un guía y un coche que te recogen en el hotel y hacéis un recorrido de unas ocho horas. Puedes pedir ir a algún sitio concreto… o dejarte llevar.
Comenté a la hora de contratar el tour que estaba interesado en ir a Venice Beach. Y esa fue la primera parada.
Es un lugar especial. Una playa californiana, con sus muchos metros de arena, sus palmeras…
Aunque lo mejor es mirar los personajes, la fauna humana… patinadores, runners… músicos…

Perfil hippie, alternativo… ¡hasta un piano portátil!

Otra constante en nuestro imaginario de cómo es una playa de California, es con gente haciendo deporte… principalmente jugando al baloncesto. Pero también había una especie de pádel sin paredes… ¡y un gimnasio!

Nos gustó mucho Venice Beach… y su espíritu.
Siguiente parada… ¡Santa Mónica!

Cuando estuve preguntando a la gente sobre a dónde tenía que ir, siempre me decían que a las playas. Pero cuando les preguntaba sobre qué era mejor, si ir a Venice o a Santa Mónica, todos me decían que eran muy diferentes, que ya lo vería…
Y efectivamente. Santa Mónica es también una playa inmensa, con su famoso Pier… que hemos visto en películas y series hasta hartarnos…

Pero el ambiente es muy distinto… aquí el rollo bohemio de Venice ya no se encuentra… Ya son avenidas, tiendas normales, gente normal…

Fuimos al Pier, claro…

Nada más entrar hay un restaurante de Bubba Gump. ¡Los de la película de Forrest Gump!
En el muelle, además del parque de atracciones y muchos restuarantes… también está el final de la Ruta 66.
Después de un tiempo visitando y recorriendo, nos fuimos a la siguiente parada… Por cierto, no he hablado de los cochazos inmensos que hay en Los Ángeles. Allí no se ve un coche pequeño. Un Golf, por ejemplo, es una excepción y parece un C3 de aquí…
En esta excursión llevábamos un Honda Odyssey, que era pedazo de tanque… Equipado con todo.

Bueno, siguiente parada: el cartel de Hollywood.
Allí no hay mucho que ver, la verdad, más que el propio cartel… y hacerte las típicas fotos.
Después de la presentación del día anterior… y estando en el cartel de Hollywood, con todo Los Ángeles a tus pies, la verdad es que no puedes sentirte menos que el “Rey de Hollywood”… O bueno, La Ruleta… 😉

Desde el cartel o desde Mulholland Drive hay unas vistas increíbles de la ciudad… ahí te puedes dar cuenta de lo inmensa que es… y de por qué tardas tanto en ir de un sitio a otro…

Siguiente parada Hollywood Boulevard, con sus estrellas en el suelo… el teatro chino y el Dolby Theatre, donde se entregan los Oscars.

Siguiente parada, Farmers Market.

Un mercado donde venden fruta, carnes… y también donde puedes comer. Muy bueno para eso, precisamente, comer.

También por ahí, The Grove, un centro comercial a lo largo de una calle peatonal que parecía sacada de una película de Disney… o de ciencia ficción. La típica calle ideal, pero que tiene todas las tiendas que están en todos lados…

No podían faltar las limusinas… Comparado con el nivel de cochazos de lujo, tampoco son tantas. Eso sí, llamativas.
Pasamos por La Brea Park, un lugar que todos los que hemos visto la película Volcano conocemos. Allí también está el Lacma.

De ahí nos fuimos hacia Beverly Hills… pasando por el famoso hotel Wilshire. Famoso, por la película Pretty Woman.

La súper milla de oro de Rodeo Drive… y las casas que se van haciendo más grandes y más llamativas según te adentras en Beverly Hills.

Aunque para mí, la más guapa es la casa de la bruja:
Y después de ir a ver las casas de algunos muy famosos, o mejor dicho, los setos que cubrían los muros… dimos por terminado el tour.
Muy satisfechos. No paramos en todas las ocho horas y algo… Bueno, paramos el tiempo para ver las cosas, pero no perdimos ni un minuto.
Vimos todo lo que pudimos… ¡más imposible!
Muy recomendable. Al día siguiente volvíamos a España, ¡aunque todavía teníamos la mañana!
El cuarto día de mi viaje empezó un poco antes de lo habitual. El día anterior, al ver el entrenamiento de los concursantes y escuchar al coordinador, pedí estar desde el principio de la jornada con el equipo de casting que recibe a los concursantes y les alecciona sobre cómo jugar mejor.
Así fue… a las 7:45 empezamos la jornada con las cuatro personas que están encargados de los concursantes: Gary O’Brien, Jackie, Shannon y Alex.
Fue una mañana muy productiva en todos los sentidos. Por un lado el poder ver cómo hacen -lo mismo que nosotros- pero de manera diferente. También el poder ver cómo se pone en marcha la maquinaria de todo lo que implica la grabación… el despertar del plató…
Y además aproveché para aclarar todavía algunas dudas más… ver las pantallas de retroproyección del plató, hablar con los regidores tranquilamente, con Harry Friedman otra vez… saludar de nuevo a Vanna…
Todo eso mientras tenían lugar las presentaciones de Jeopardy!. Cuando empezaron las presentaciones de La Ruleta de cada uno de los países, ya fui para allí.

Daniel presentó nuestras novedades. El nuevo decorado, los paneles más actuales… y fue un éxito. La verdad es que tenemos un programa del que podemos estar orgullosos.

Había llegado el final. Aproveché para tomarme una foto con los dos capos del negocio. Por un lado Harry Friedman, cerebro de la actual Wheel of Fortune, y por otro, Paul Gilbert, de CBS. Organizador del workshop y alguien que ha sido un placer conocer. Lo ha puesto todo muy fácil, todo a nuestra disposición y ha sido una gozada poder estar viviendo esta experiencia.

Momento de las despedidas, Amanda Stern, voz en el control y con la que casi no he podido coincidir, pero con la que pudimos compartir mucha información cuando ellos vinieron a España.
Ahora sí, después de comer se dio por terminado el workshop. Unos pocos fuimos a hacer el tour de los estudios Sony.

Estos estudios, en su origen, eran los de la Metro Goldwyn Mayer, así que están llenos de historia. Actualmente no hay mucho que ver… ¡El plató de Jepoardy! O el gimnasio de la serie Ray Donovan…
Yo disfruté viendo alguna cosa de Breaking Bad…

Como la furgoneta… con los disparos de bala en la puerta…
También me gustó mucho ver el cuartel de los Cazafantasmas…

Esa tarde cerré un tour para hacer una buena visita turística el día siguiente… y por la noche nos fuimos a Sunset Boulevard.

Óscar nos había recomendado ir al Rainbow Bar… un sitio emblemático en la cultura Rock de Los Ángeles.
En esa calle se encuentran sitios como el teatro Roxy…

Salas como el Whisky a Go Go…

o el famoso Viper Room…

Para cenar volvimos al Rainbow… un sitio alucinante. Está decorado como los restaurantes americanos de aquí… ¡pero el de allí es de verdad!

Lleno de recuerdos, de discos, de instrumentos dedicados, de fotos…

Nos zampamos un par de pizzas medianas… y utilizo la palabra “zampar” ¡porque fue un exceso!

Una buena manera de poner fin a unas jornadas muy interesantes, de celebrar que había sido todo un éxito, la presentación… el aprendizaje… y todo lo que habíamos visto. ¡Ahora tocaba acabar el día y disfrutar del turismo al día siguiente!
