Vuelta al cole… Al Colegio Ágora

El pasado sábado volví al cole, al Colegio Ágora… ¡y eso que era fin de semana!

El motivo fue una reunión de ex-alumnos convocada por Facebook.

Entrada colegio

Al principio estaba un poco nervioso, perfectamente podía hacer 15 años -o más- que no volvía… y tampoco sabía cuánta gente “de mi clase” iba a encontrar…

Lo primero, inscribirse para actualizar el contacto y ponerte una pegatina con nombre y año de nacimiento.

Patio

Era muy emocionante volver a recorrer el colegio. Aunque cambiado, en su mayoría seguía igual… Aunque también, en el tiempo que estuve allí, viví muchos cambios.

Lo que más me llamaba la atención es lo pequeño que parecía todo… en mi cabeza todo era mucho más grande… Claro, que el que ha crecido he sido yo…

Escenario en el patio

Enseguida encontré alguna compañera de año, aunque del otro grupo… algunos profesores… como Fede… y a Siro.

Aunque, sin duda, lo más emocionante, a la vez que más ilusión me hizo, fue reencontrarme con Angelines. Ella fue tutora nuestra durante varios años, además de profesora, y nos acompañó durante los años más importantes a la hora de la toma de decisiones en nuestra vida… Desde el viaje a Holanda hasta la elección de ciencias-letras y la selectividad.

Nacho con Angelines

Hubo muchos… Eugenio, Enrique, Blanca, Pedro, Marina, Elena, Ana… pero creo que Angelines fue fundamental, al menos para mí.

Cafetería

El evento del sábado estaba muy bien montado, con una “cafetería” montada en el comedor… conciertos, actuaciones… y tiempo para pasar un buen rato con tus compañeros de clase… y algunos cursos próximos.

Parece ser que hace años, por la jubilación de Siro, la reunión que se organizó fue realmente multitudinaria… esta vez fue más discreta, pero disfruté muchísimo volviendo a ver a Aurora, a las Saras -de mi clase-, a Pérez, a Sonia Vilela, a Ainhoa… Bueno, y a los hermanos Alterio, ya que Malena era compañera del “A”.

El B con Siro

También pudimos recorrer los viejos rincones del colegio, comprobar todo lo que hemos cambiado… Esa corrala que en nuestra cabeza parecía un escenario inmenso… esas clases que ahora las vemos pequeñitas… Aunque eso sí, respirando la “filosofía Ágora” a tope, como en esta aula que estarían aprendiendo el cuerpo humano… con las calaveras, esqueletos y todos los niños en pelotas puestos por la pared… ¡Filosofía Ágora!

Cuerpo humano 5 años

Tras los conciertos, la actuación del “Mago Domingo”. Otro ejemplo de “filosofía Ágora”. Yo no coincidí con Domingo, pero pude interpretar que era un ex-alumno, por lo que dijo y por cómo conocía a muchísima gente. Domingo es sordo, como tantos otros niños que han pasado por el colegio -nuestra María Jesús de clase-. Lo que me llamó la atención, sin duda por mi falta de costumbre, no era cómo se expresaba él, no era cómo hablara ni la soltura que tenía… lo que me llamó la atención fue el silencio que se hizo en el comedor, el respeto de todos para escuchar todo lo que nos contaba…

Mago y Siro Ojo a Blanca en el grupo del fondo.

Por cierto, hizo dos trucos buenísimos que, a mí que me gusta la magia como aficionado, todavía estoy pensando cómo lo pudo hacer. ¡Muy buen mago y preciosas las palabras que dijo sobre el colegio, los profesores y los alumnos!.

Mago y Fede

Encantado de haber vuelto al cole, de los reencuentros, de las alegrías y las emociones. La verdad es que soy muy del Colegio Ágora… y más, mirándolo con la perspectiva del tiempo. Una burbuja de confianza, respeto, integración, solidaridad, sensibilidad, compañerismo…

Larga vida al Colegio… y a su filosofía.

3 comments

  1. Laurory says:

    Precioso reportaje, muy emotivo 🙂

  2. Laurory says:

    Comparto el link 😉

  3. Diego says:

    Grandisima esa Angelines!!! Pa mi tb fue la mejor.

Leave a Reply