Llevábamos hablando desde después del verano y al final se ha dado: Jim y Brad están en Madrid.
Tras un intento fallido en febrero que se tuvo que anular por las tormentas de nieve que hubo en Estados Unidos, esta vez sí, han podido venir a Madrid y he aprovechado para quedar con ellos todo lo que he podido.
Con Brad y Jim en nuestro primer día, en la Plaza Mayor de Madrid
Quedé con ellos en Atocha e hicimos un bonito recorrido por el Paseo del Prado, la Carrera de San Jerónimo, la Puerta del Sol, la Plaza Mayor, Ópera y el Teatro Real… y el Palacio Real.
Puesta del sol en el Palacio Real
Terminamos el recorrido en el Templo de Debod y cenamos unas tapas de calidad por ahí…
Templo de Debod
Al día siguiente nos fuimos a tomar un arroz en condiciones…
Con Jim y Brad a punto de tomar un arroz del senyoret
Y terminamos la jornada visitando la almazara de Oleum Laguna.
La almazara de Oleum Laguna, donde se produce uno de los mejores AOVE orgánico
A la mañana siguiente se vinieron a ver la grabación de algunos programas… y coincidió el 20 anivesario.
Con Jim en el control de realización
Se quedaron muy contentos con la experiencia y la visita a la grabación de La Ruleta de la Suerte. ¡Y yo con ellos!
Con Brad y Jim en el plató
También nos fuimos a Segovia a visitar algunos de los sitios más emblemáticos de la ciudad… Como el Alcázar.
Con Brad y Jim viendo el Alcázar de Segovia
Y por supuesto, el acueducto.
Con Jim y Brad en el acueducto de Segovia
Unos días en los que lo he pasado genial, que me han servido para desconectar y para estar centrado en ellos y en las cosas que íbamos a ver… ¡y encima practicando el inglés, que siempre viene bien!
Con Jim y Brad en Segovia
Ellos quedaron muy contentos, pero yo más. Luego siguieron su viaje recorriendo distintos sitios de España… y yo me fui a la playa a pasar unos días, pero estos días fueron fenomenales.
Con muy poco tiempo de práctica, ha llegado la primera tirada de la liga madrileña de aire libre de veteranos.
Me apunté tarde porque no sabía si iba a poder estar para tirar, pero al final decidí que sí, que lo iba a intentar… y que además, lo importante era volver a encontrarme con la gente, con los compañeros… y volver a tener cierta “normalidad”.
Con Juan, mi compañero de comunidad
Me pude volver a reencontrar con un montón de conocidos, ponernos al día, charlar un rato…
Yo iba sin pretensiones… con un arco ligero, sin estabilizadores cortos para quitarle peso, con palas de 30 libras… y a trabajar. ¡Y solo era un round! Tenía mi plan de competición… y se me dio muy bien.
Round de la primera tirada de veteranos 2026
Mejor marca personal tirando a 60 metros. ¡Muy contento!
Luego, en las eliminatorias pasé el primer cruce y en el segundo me encontré con mi compañero de comunidad, Juan Novillo.
Momento de la eliminatoria con Juan
Se lo puse lo más difícil que pude, pero no pude pasar ese corte…
Aun así, todas los sets logré hacer mis puntos, así que muy contento con mi desempeño.
Al terminar ya me fui a ver cómo iban las noveles del grupo de mujeres de Carmen. ¡Y muy bien!
Con el grupo de mujeres noveles
Emoción hasta el final con Vilma, pero buen rollo y momentos muy divertidos en general. Eso sí, la tarde se hizo noche porque todo fue muuuuuy lento. ¡
Poco a poco volviendo a las rutinas y a la normalidad… y encima hoy sale el sol y se está de lujo por Madrid.
El Retiro en Madrid
Tenía una comida en Madrid y he aparcado cerca del Retiro… así que luego he podido cruzar el parque para volver al coche y dar un agradable paseo… es como si todo estuviera bien…
Esta es mi nueva localización y compañero para ver los partidos del Barça…
Preparado para ver un partido con Cat
Antes de Navidades me compré a Cat, la mascota del Fútbol Club Barcelona, en la segunda oleada que hicieron de ventas de peluches… aunque cuando me llegó no sabía cuál iba a acabar siendo su papel.
No lo tiene fácil Cat en su tarea de acompañarme en todos los partidos que vea del Barça… No es posible que llene el espacio que queda vacío, pero igual que Messi se fue y apareció Lamine, Cat intentará hacer lo que pueda y nos tendremos que conformar con eso.
Al menos a mí me sirve para continuar con la tradición de cantar el himno, ver el partido y pasarlo lo mejor posible.
Ya estoy de vuelta a casi todas las actividades… y retomar mi blog es una cosa más que estoy haciendo algo más de 70 días después.
No voy a entrar en detalles ahora, por diversos motivos, aunque sé que algún día no muy lejano tengo que hacer un post contando todo bien, porque como además he comprobado estos días, puede ser muy útil. Quizá un capítulo en un podcast… algo así haré.
Pero de momento se trata de hacer un post para cerrar esta etapa y poder volver con mis cositas de siempre…
Todo empezó el 27 de diciembre. Ahí el tiempo se paró. Estaba de vacaciones, así que tampoco afectó mucho a mi vida diaria… solo a mis actividades de ocio.
Días grises de lluvia y nieve
La fase 1 empezó ese 27 de diciembre y se alargó hasta el 19 de enero. De sábado a lunes. Según como lo cuentes, 23 días.
En esos días todo siguió en pausa, aunque también me tocó volver a trabajar, conocer gente nueva con la que todavía mantengo contacto… y a otros que he perdido la pista… conocer cafeterías y restaurantes nuevos… y algún cambio de hábito en mi día a día.
La fase 2 se iba a desarrollar en la sierra de Madrid, así que estuve rápido y ágil para cambiar las ruedas, que las tenía un poco desgastadas…
Mis ruedas con casi 50.000 kilómetros
Y tuve buen ojo, porque a partir de ese 19 de enero hemos tenido un montón de días de intensas nevadas a cotas relativamente bajas en Madrid…
Noches de quitar nieve…
Con las ruedas y mi experiencia conduciendo en nieve no he tenido problemas… o no he tenido más problemas añadidos al propio de la situación que estaba viviendo…
El entorno me decía que ir hasta allí cada día era una paliza… y es verdad, Cercedilla está lejos de Madrid… pero a mí me encanta conducir, me relaja… incluso en condiciones adversas de climatología…
Entorno bonito, desde luego
Es que llevo toda la vida conduciendo… Aunque el carnet me lo saqué el 23 de septiembre de 1992, cuando tenía 18 años, dos meses y 15 días.
Toda la vida al volante…
En esta fase dos he tenido muchas noches malas, muchos días de darle vueltas a todo mil veces… un amplio abanico de posibilidades que me han hecho sentir como que estoy en una centrifugadora que, a su vez, va montada en una montaña rusa…
Noches inciertas… pero con la luna ahí
La fase 2 se inició el 19 de enero y terminó el 10 de febrero, miércoles. Al día siguiente de haber terminado de grabar la tercera temporada de los programas prime de la noche… Otros 23 días.
Cuando tienes el camino claro, solo hay una opción
La fase 3 aclara muchas dudas. Es más, te deja solo una opción. La única, que no es buena ni mala, es la que hay que conseguir.
Aun así no fue un proceso corto, ni sencillo… y eso que fue todo bien y ágil.
Camino de la otra luna llena
Y 24 días después acabó la fase 3 y con todo lo malo… la tristeza queda, la pena… pero aunque duela, al acabarse esta fase se pone arreglo a todo lo que empezó el 27 de diciembre. Es cierto que han pasado estos 70 días, que hemos tenido que vivirlos y superarlos… pero también han sido útiles y he sacado muchos aprendizajes. Yo y mi entorno.
Como en The Promised Land
Ya vuelvo a casa, ya intento retomar mi vida, mis actividades, mis conocidos, mis cosas… Aunque como en la canción de The Promised Land, there’s a dark cloud rising from the desert floor…
Ese nubarrón que está ahí y que me va a acompañar en esta fase 4 en la que estoy ahora… ¿Habrá una fase 5? Ya lo veremos…
Se ve la sierra
La vida sigue… nuevos planes, nuevos objetivos… y al menos se ve la sierra y los arbolitos se mueven un poco.
70 días que ojalá no hubiera tenido que pasar… o, mejor dicho, que no hubieran existido y todo siguiera igual que el 26 de diciembre.